"La llamada fiesta de los toros es, como la violencia doméstica, un fenómeno sangriento que se basa en un amor paradójico e incoherente. Taurinos y asesinos de mujeres siguen una pasión desbordante, irracional, que les arrastra a eliminar lo que aman. Lo que supuestamente aman. El marido asesino jura matar por amor. El torero y el aficionado taurino juran querer al toro sobre todas las cosas, pese a que sueñan con su muerte violenta como única culminación posible a una vida herbívora."
Javier Pérez de Albéniz, descodificando no sólo la tele,
en su blog de Elmundo.es
