El viernes 13 de marzo fue la noticia del día, sin duda. Y también casi seguro, una de las del año por lo que significa para el futuro de muchas familias y como espaldarazo a la investigación y el avance científico. El bebé que nació libre de enfermedades hereditarias y compatible con su hermano para donarle médula y curarle de una enfermedad en la sangre, lo ha conseguido.
Los medios de comunicación y parte de la sociedad hablan de debate en el sentido de si se debe seleccionar embriones para que nazcan libres de enfermedades o compatibles con otras personas para curarles de algunas enfermedades. Yo creo que ése no es el debate, pues s algo tan lógico que debe hacerse y permitirse, como se puede hacer ahora, sin dudarlo. La Iglesia y los sectores más religiosos están en contra, pues creen que un bebé nace como nace, si está sano bien, y si está enfermo también. No piensan en la vida que tendrá ese bebé en el futuro y su calidad de vida que será, a todas luces, muy delicada. Por tanto, el debate es como el de si existe Dios, unos creen que sí y otros que no, y como es cosa de concepciones profundas e ideales, no hay manera de ponerlos de acuerdo, por lo que el debate no en realidad no lo veo.
Para mi el debate es otro y muy distinto. Incluso no sé si es debate, sólo voy a exponer los hechos que creo que son sobre los que se pueden reflexionar aunque no por ser hipotéticos, no pueden saberse nunca cómo sería en realidad.
Esta familia tuvo un hijo que, desgraciadamente, tenía una enfermedad genética hereditaria que hacía que su sangre no estuviera bien. Su esperanza de vida la ponían en unos 25-35 años y de muy mala calidad, pues cada 3 semanas necesitaba transfusiones. Los padres acudieron a todo tipo de médicos y les dijeron que si tenían más hijos, podrían tener también dicha enfermedad, por lo que supongo que no tuvieron más en 5-6 años. En algún momento de ese tiempo, los médicos de Sevilla les dicen que técnicamente sería posible fecundar unos cuantos óvulos, modificar los genes y seleccionar un embrión que no sólo estuviera libre de enfermedades hereditarias, sino que también fuera compatible con su hermano y pudiera salvar su vida. En ese momento, los padres deciden tener ese segundo hijo que, antes no querían tener pensando en la vida que podría llevar, igual de mala que la de su primer hijo.
Bueno, pues nace el segundo hijo y cura a su hermano. Como digo una excelente noticia para todos los que pensamos en la vida como algo para vivir con dignidad, tanto antes, como durante como al final de la propia vida.
Sin embargo, yo no puedo dejar de preguntarme hasta qué punto ese segundo hijo ha sido deseado como cualquier otro hijo que viene al mundo por sus padres. No hablo pues no lo dudo, que ese niño no vaya a ser querido y vaya a tener todo el cariño del mundo de sus padres y de su hermano y de todo el que lo sepa, pero creo que nadie puede discutir que ese niño fue concebido, se le quiso traer a este mundo con el objetivo de salvar a su hermano, un noble y bello objetivo, pero distinto al objetivo o motivo o razón por la que su hermano vino al mundo, que sería, me supongo, que porque sus padres querían formar una familia como todo el mundo.
Trato de explicarme más, que sé que no es fácil. Muchas parejas piensan y planifican su vida juntos pensando en casarse y tener uno, dos o tres hijos, de la misma forma que otras parejas no piensan en ello y tienen los hijos que "Dios quiera". Es innegable que existe esta planificación y que los niños que se tienen son deseados por sí mismos. Pero este segundo hijo, no es deseado por sí mismo, sino para salvar al hermano, por lo que no sabemos si sus padres, en casi de que el hermano mayor no estuviera enfermo, hubieran decidido tenerlo o no.
Otra cosa es que se desee tener otro hijo que, ya que la Ciencia lo permite, esté libre de cualquier enfermedad hereditaria que se pudiera tener o ser compatible con otra persona, pero una vez que se ha planificado tener ese bebé, no tener uno para un objetivo como el caso concreto del que se habla.
Siendo extremadamente bruto, lo compararía con los padres que no tienen pensado tener un tercer hijo y que les dicen que le van a dar dinero si lo tienen, y van y lo tienen por ese motivo. A mí no me sentaría muy bien saber que fui concebido por "motivos ajenos" al cariño de los padres y por el mismo motivo que los otros hermanos.
Repito, no entro en lo querido que serán el segundo hijo de esta familia, que será igual que ese hijo que no se pensaba tener y que, vaya, pues embarazo y otro retoño, que por no esperado, no será no querido. Se trata, y termino, del objetivo por el que fue concebido el niño en cuestión, un tema, una cuestión que, sin duda, entra en el mundo de las opiniones, concepciones y principios, que muy difícilmente pueden ponerse en común por todo el mundo.
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sábado, marzo 14, 2009
jueves, septiembre 13, 2007
La perrilla Desi
Una perrita, era una perrita. Minúscula, de supusimos no más de un mes. La perrita se la encontró mi madre en el centro de málaga, delante de una cafetería, y tras preguntar si era de alguien, la pena pudo con ella y se la trajo a casa, metida en su bolso, pues en el autobús no podría haber entrado. Tocaba pensar qué hacer con ella a partir de ahora, de cómo buscar a sus dueños y de pensar en si éstos no aparecían, nos la íbamos a quedar. Y así fue, Desi se quedó en la familia, siendo la nueva reina de la casa.
Hay muchas anécdotas que un perro da a una familia. Entre las que más recuerdo son aquella que siendo tan chica teníamos miedo que se metiera por los barrotes de la terraza y se cayera. Un día salió corriendo desde la cocina dirección terraza; mi madre salió tras ella y con suerte no recuerdo bien si la cogió o le cerró la puerta y se pegó contra el cristal. Otra vez salimos todos de casa y al volver, la perrita (en tono de regañarla) se comió 23 bombones de chocolate, de estos que se meten dentro de los calendarios de navidad hechos en cartón. Yo cogí un enfado, porque la encontré en mi cuarto, encima de mi cama armario (wow, cuasi no recordaba esa cama), con todo el calendario hecho pedacitos. El enfado fue porque el calendario me lo había regalado la madre de mi amiga Jannette y weno, uno también era pequeño y le hacía ilu esos regalos y tenerlo, y también, seguro que fue por eso el enfado, sólo me había comido un bombón (el otro se lo habría comido mi hermano). Mi madre se asustó más porque claro, el chocolate y los perros, no son buenos compañeros, dicen. Se podría haber quedado ciega de tanto azúcar o algo, pero por suerte no le pasó nada más que el empacho de bombones lógico y normal.Desi es de todos, aunque con quien más tiempo pasa es con mi padre; es su perrilla. Él le suele dar de comer la mayoría de las veces, la saca casi siempre a la calle y pasa más tiempo con ella, pues los demás hemos tenido las clases y los trabajos por medio. Esta especie de dejarle la perra a cargo sólo de mi padre, a mi madre no le gustaba del todo porque había que colaborar entre todos, y recuerdo que siempre nos amenazaba con llevarse a la desi al Puerto de la Torre para no volverla a ver más. Al principio, y durante un tiempo largo, temíamos mucho esa amenaza y la creíamos, pero ya con el tiempo sabíamos que no lo iba a hacer nunca y pasábamos de cumplir con las obligaciones con más calma.
Otra cosa no, pero lo que es comer, mi perra ha comido siempre muy muy bien. Come comida de la que comemos nosotros, pero nunca las sobras, jamás. Se hace comida para seis personas y se le aparta de lo que haya: puchero, paella, carne con tomates, lentejas, puré de patatas.. y si no hay para apartarle, pues se le hace un hamburguesa, un filete o lo que haya. Pero nunca las sobras y ni mucho menos comida de perros. El veterinario nos ha dicho muchas veces que eso es perjudicial para ella, para su organismo, que no recibe todo el alimento que necesita: ya me dirá el tío que no recibe calcio del queso que come o si no recibe hierro de las lentejas. Está bien alimentá y es bueno para ella, porque no come anda que nosotros no comamos y aquí estamos. Por supuesto, lo del veterinario es para convencernos y acto seguido vendernos cuatro tipos de comida de perro que casualmente las vende en su tienda... no no no...El mayor susto que nos ha dado Desi fue hace ya muchos años cuando se puso realmente enferma. Tanto que mi hermana y mi madre estuvieron turnándose cada 6 horas, día y noche, para darle un suero con una jeringuilla durante más de una semana. La veterinaria (ésta era otra que el anterior) nos dijo que no tenía esperanza alguna en ella y que podíamos tratarla, pero sin fe alguna de superarlo. pero no le tocaba irse aún. Eso fue hace ocho años, al menos.
A día de hoy, mi madre le está dando unas pastillas antibacterias o algo con la comida como inicio del tratamiento contra un quiste que tiene en una de las tetillas. El que no haya tenido cachorros ha hecho que le crezcan quistes en ese sitio y ahora tiene un bulto de piel colgando que este mes será operado seguramente. El veterinario, que de comida de animales no sabe, pero que del resto habla con mucha propiedad, seguridad, contundencia y frialdad pues es médico y está acostumbrado a que unos días las cosas salgan bien y otros no y duerme igual por las noches, nos ha contado que no deben haber muchos riesgos en la operación, pero hay que tener en cuenta que hablamos de un animal mayor, de trece años casi, al que la anestesia puede no sentarle lo bien que debería. No es lo mismo operar a un animal/persona joven que a auno mayor, evidentemente. Así que hay muchas posibilidades de que salga todo muy bien y disfrutemos a la perrilla varios años más, y hay algunas cuantas de que la entrada a la clínica sea la última vez que veamos a Desi.Es algo que tenemos asumido para cuando llegue la operación, pero también sabemos que si sale cruz, no será un buen momento para nadie, especialmente para mi padre, quien es algo más reacio a operarla y no le gusta ni siquiera mirar cuando le han tenido que sacar sangre, pues lloraba la perrilla que daba una pena inmensa.
En fin, que este post número 300 se lo dedico a Desi, a quien muchas mañanas de verano, extrañada de que no saliera de casa pronto para ir al colegio, instituto o universidad, entraba en mi cuarto arañando la puerta y abriéndola (hace 4 años que no tengo ni pestillo en mi cuarto) y acercándose a chuperretearme las manos y que le hiciera un par de caricias, para luego irse por donde ha venido; eso sí, haciéndome levantar para cerrar la puerta, la muy puñetera. Le dedico este post 300 como cualquier a de los anteriores y los que vendrán y estará en casa con todos nosotros. El 26 de octubre cumplirá catorce años, aunque parezca que fue ayer cuando estaba en la calle jugando con Dei a la pelota y mi madre vino con una caja de cartón de tamaño medio y...
[Fotos: 1. Recién pelada - 2. Reina del sofá de tres plazas, a las 6 de la mañana cuando iba a travjar durante los veranos; no está ni para levantarse, me tenía que conformar con que movía el rabo cuatro veces y saber que me saludaba... 3. Otra foto recién pelada con su cola de plumero - 4. Bajo mi cama, asustada por el ruido de fuegos artificiales de San Juan]
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