domingo, enero 24, 2010

Presuntos lumbreras

Hoy se cumple 1 año de la desaparición de Marta del Castillo. En este tiempo, prácticamente desde el comienzo, los medios de comunicación audiovisuales, las televisiones, vamos, han tenido un filón mediático sensacionalista como hacía tiempo no se tenía, y lo han aprovechado al máximo y como sólo ellas saben hacerlo.

Horas de reportajes, conexiones, entrevistas, imágenes inútiles y divagaciones sobre qué pudo ocurrir y cómo los presuntos asesinos y participantes en su muerte están actuando durante este tiempo. Sobre esto es lo que quería hablar. Algunos periodistas y comentaristas televisimos creen que se hacen los interesantes diciendo que los detenidos, presuntos todavía, son extremadamente inteligentes y que juegan con la Policía, jueces e investigadores. Dicen que saben desde el principio qué hacer y cómo, para no ser pillados. Y por supuesto, le echan las culpas a Internet, las redes sociales, los móviles ("ésta es la generación de los móviles, así es de violenta", decía una tertuliana de Las Mañanas de Cuatro·), a los videojuegos y a todo lo que se les ocurra. Eso sí, a la propia televisión, a los ineptos que salen en ellas, a los reportajes sobre sucesos escabrosos tratados como nimiedades dando detalles asquerosos que no sirven de nada, buscando el dato más sangriento y repitiendo imágenes de esas en bucle en las pantallas que tienen en los fondos de los platos... Decía, que a la tele, es decir, a ellos mismos, no se dicen nada. O los periódicos, con fotos en color de las distintas tragedias que suceden en el mundo. No, la culpa es de lo que ellos no entienden. Menos mal que quedan retratados en sus propias palabras.

Volviendo a los presuntos culpables, no entiendo cómo entre los infinitos y repetidos comentarios que dicen de ellos y sus supuestas mentes retorcidas e inteligentes dispuestas a la maldad, no caen en la idea de que si la policía no les ha acusado formalmente a ninguno es por no tener pruebas. Y si no tienen pruebas no es por la ineficacia de la policía o la astucia de los presuntos delincuentes, sino porque por macabra casualidad, han podido cometer un crimen perfecto en el que se cumple la máxima de "sin cuerpo, no hay delito".

En la cárcel hay un autoinculpado de asesinar a Marta del Castillo, pero su testimonio, como acusado, no vale para sentenciar nada. Está en su derecho de mentir en lo que sea, y eso es lo que ha estado haciendo con seguridad. La autoinculpación vino, con seguridad, en esos primeros momentos tras la detención en los que la policía le haría entender que lo tenían todo para pillarle y que si confesaba era mejor para todos. Esa presión dio sus frutos y se confesó, pero tras el paso de las horas y aconsejado de los abogados y su entorno, no dijo más y se retractó. Y claro, la policía, que pensaba que si no obtenía las pruebas necesarias o con suficiente fuerza podrían contar con la colaboración del acusado, ha visto que no es así, que la estrategia a seguir por los presuntos autores es la de "inocentes hasta que demostréis lo contrario" . Y en eso están, viendo como su presunto delito les salió perfecto y la casualidad ha hecho que no aparezca el cuerpo de la chica. Así que ni tan mala es la policía ni tan listos los acusados, pues los últimos sólo se aprovechan de tener de su lado el que los primeros no hayan encontrado la prueba inculpatoria clave para sentenciarlos.
No parece tan difícil de entender, por muy enrevesado que lo explique aquí, por lo que no entiendo el que nadie lo diga... aunque claro, una postura así tan tajante haría que ya no se hablase más del asunto, con lo que habría que trabajar para seguir rellenando unos minutos en la tele que con este caso se rellenan solitos.

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