Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Ortega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Ortega. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 10, 2007

Buenos días, Sócrates

Galileo y los mensajes al móvil

Un joven director de cine con perilla y gafas de pasta presenta un cortometraje muy profundo en una sala llena de jóvenes con perilla y gafas de pasta que también hacen cortometrajes muy profundos. Su corto, como casi todos los que se filman, también va sobre la incomunicación en la sociedad de hoy en día, con tantos sms y tan pocas cartas. En esa sala, el joven director dice cosas como: "Un cortometraje no es un ensayo para hacer un largo, no es la sala de espera de un largometraje", y otras frases manidas comunes a su especialidad. La película se proyecta en un par de cines y se emite en una cadena de televisión por cable. Después, desaparece para siempre.

¿Nos comunicamos poco?

Es muy frecuente escuchar que nos comunicamos poco. Paradójicamente eso suele decirse en medios de comunicación que antes, en la época en la que, según nos dicen, tanto nos comunicábamos, todavía no existían. Sin Embargo, esta contradicción no parece importar demasiado a los que ven incomunicación y soledad humana por todas partes. El argumento suele ser el siguiente: "No importa tanto la cantidad de información, sino la calidad de la misma", y otras frases de construcción antigua con aroma similar. Afirmar que en la actualidad nos comunicamos poco, a pesar de las gigantescas pruebas en contra, es algo que queda bastante bien. Parece verdadero, y eso ya es suficiente.
Esta actitud nostálgica por la presunta comunicación perdida del pasado tiene un símbolo muy claro: la carta. Escribir con bolígrafo en un papel es como más poético que escribir con un teclado. Y no digamos lo que debe ser escribir con pluma de ave en un pergamino. Los enemigos de este ejército de nostálgicos son, principalmente, el correo electrónico y los mensajes escritos en los teléfonos móviles.

Un genio que pasa de otro

Galileo Galilei (1564-1642) recibió, a lo largo de su vida, muchísimas cartas de un colega de profesión, el astrónomo alemán Johannes Kepler, un hombre delgado, tímido y sensible que descubrió antes de Newton las tres principales leyes del movimiento planetario. Curiosamente, Galileo jamás respondía a las cartas de Kepler. Se ha especulado mucho acerca del motivo que tendría Galileo para no responder a esas cartas. Las teorías son variadas, y es probable que todas ellas tengan algo de verdad. Se ha supuesto, por ejemplo, que Galileo despreciaba a Kepler, que no se lo tomaba en serio, pero también se ha sugerido lo contrario; que veía en el genio alemán a un competidor que había que silenciar a toda costa, pasando de él. Cualquiera de estas dos opciones puede ser cierta. Sin embargo, lo más probable es que , simplemente, a Galileo le diera pereza responder a las largas cartas repletas de elogios y fórmulas matemáticas que Kepler le enviaba regularmente. A fin de cuentas, Galileo era un hombre muy ocupado. Tuvo que serlo, a juzgar por la cantidad y el nivel de sus aportaciones científicas. Escribir una carta, sobre todo en el pomposo lenguaje de entonces, repleto de interminables fórmulas de cortesía, era algo que requería bastante tiempo.
Esta falta de comunicación entre los dos mayores genios científicos del momentos tuvo penosas consecuencias para el desarrollo de la ciencia. De haber existido una comunicación más ágil, es bastante probable que galileo y Kepler, conjuntamente, hubieran adelantado el trabajo que más tarde realizó Isaac Newton. Los dos cerebros, por separado, tenían la clave para la revolución newtoniana. Sólo faltaba que se pusieran en contacto.

El móvil de Galileo

Si Galileo hubiera tenido un método más rápido y menos incómodo para poder comunicarse con Kepler, es bastante probable que lo hubiera utilizado. Pensemos en los mensajes al móvil. ¿Qué hubiera ocurrido si, en pleno siglo XVI, estos dos hombres hubieran llevado en su bolsiloo un útil y diminuto teléfono móvil? Tal vez Galileo-Kepler hubieran pasado a la historia como los descubridores de la ley de la gravitación universal, y Newton, que ya no tendría que descubrirla, probablemente había dado los primeros pasos en la teoría de la relatividad de Einstein, con lo cual hubiéramos ganado casi cuatrocientos años. Vamos a imaginarlo, aunque sólo sea para pasar el rato.

KEPLER: hola galileo. K tal? Stoy pensando n leyes matemáticas para ls movimientos d ls planets. Y tu?

GALILEO: hola kepler. Yo tb, pro m interesa + el tema d caída de cuerpos n l vacio. Has encontrado fórmula d movimiento planetario?

KEPLER: todavía n, pro stoy n ello. x cierto, a mi tb me interesa!!! ;-). ¿m pueds mandar por sms la formul d caid d ls cuerpos?

GALILEO: claro k si: s=1/2g.t2

KEPLER: gracias, creo k a d haber 1 formul para 1 caida de ls cuerps aplicable a planets. Pro no la encuentro :-(.

GALILEO: ahora que lo pienso, creo k puedo ayudarte! T llam lueg. 1 abraz.

KEPLER: ok. Gracs x tod. ;-) jk

No sé por qué, pero algo me hace estar seguro de que las cosas podrían haberse producido más o menos así. La carta, tan poética y romántica, impidió la comunicación fluida entre dos genios de la física en el siglo XVI. Sin embargo, los "fríos" e "inhumanos" mensajes a móviles, esos grupos de palabras abreviadas que cruzamos a diario y que gozan de muy poco interés por parte de ciertos seres humanos con tendencia poética, podrían haber conseguido una fusión mental entre dos de los mayores talentos científicos de la historia. Y, quien sabe, tal vez incluso podría haber surgido una bonita amistad entre los dos.

Fragmento del libro "Buenos días Sócrates",
de Juan Carlos Ortega, filófoso sin estudios
PD: Si tuviera el libro me lo leería sin dudarlo... Ya podéis comprarlo!

viernes, septiembre 21, 2007

JC Ortega

No me suele gustar el presumir, aunque cuando puedo lo hago (agarra!). Y si de algo creo que puedo presumir desde hace poquitos días es de tener un nuevo amiguito, un tal Juan Carlos Ortega.

La verdad que sigo shockeado [me gusta este argentinismo] por el comentario que Juan Carlos me puso en este blog hace uno días, casualmente en un post que no le mencionaba a él ni a su humor ni a ninguna gracia de suya indirecta. Creo que Bruce Willis, Robbie Williams y Juan Carlos Ortega deben ser mis "temas estrellas", aunque esta vez diré que pese a no entender de cine ni de música, creo que sé algo en cuanto al humor.

Bueno, nada más agradecer al Ortega que se haya pasado por este blog, que me haya dado su correo electrónico para "lo que quiera" y, sobre todo, por darme las gracias diciendo no más que verdades: Ortega es la evolución de Miguel Gila, y no exagero.
Tenéis varias secciones del Ortega para escuchar en esta página de Esnips donde las he ido colgando, porque la verdad, me gustaría que cuanto más gente las escuche valorará mejor a este genio del humor y de la creatividad.

Dejo un vídeo (YT 3m 13s) que refleja mejor que casi cualquier otra sus 'secciones' de la radio. Extraído de Crónicas Marcianas, la posesa.


jueves, abril 26, 2007

Universo indiferente

Para todos aquellos que se asombran, como yo, de la inmensidad del Universo. Para los que no podemos imaginar algo infinito, aunque algunos se refieran a él y se queden tan ancho haciendo cualquier movimiento con las manos o un dibujo, pero que, por grande que sea, delimita un espacio... pues el Unvierso está incluso más allá. Ya digo, inconcebible.

Juan Carlos Ortega - Universo Indiferente (8min, 12seg)

share your files at box.net

Casi tan inconcebible como que el talento de alguien como Juan Carlos Ortega no tenga un programa continuo, una gran sección, algo... en la televisión nacional. Qué mal está la tele en España.

domingo, abril 08, 2007

Dreamer

Supertramp - Dreamer

"Dreamer, you stupid little dreamer

So now you put your head in your hands, oh no!"

La Sección del Ortega - Supertramp-a

share your files at box.net

viernes, febrero 02, 2007

El Ortega


Esta noche, viernes 2 de febrero de 2007, empieza un programa de televisión que me temo no veré nunca, al menos en directo: “La noche americana”, presentado por Juan Carlos Ortega [entrevista Vertele.com], más conocido como “el Ortega”. No lo veré porque los viernes salgo casi siempre y porque por desgracia no tengo muchas esperanzas de que aguante mucho en antena. Espero equivocarme esta vez, pero bueno, sigo presumiendo de haber dicho a los dos programas de emisión que Maracaná’05 iba a convertirse en Maracaná’06, pero que no llegaría al Maracaná’07 y no me equivoqué anda de nada.

El Ortega. Me encanta este tío. Lo conocí/descubrí por el programa de radio de La Ventana de la Cadena SER. Allí hacía “la sección del Ortega”, un espacio en el que proponía un tema, se hablaba de algo, se trataba alguna cuestión concreta o no, y llamaban ‘oyentes’ para hablar de ellos. Desde el primer momento cuando escuché a este genio, me refería a él, al recomendarlo a los amigos, como el paso siguiente de Gila, como si a la pregunta de “¿es ahí el enemigo?” una voz respondiese “sí, aquí es, ¿qué desea?
El Ortega se hace los diálogos, imita, se graba, modifica su voz y luego lo presenta como un espacio en directo, una interacción con ‘oyentes’ fuera de lo común.
Tengo grabadas varias secciones del Ortega, incluyendo las correspondientes a la nueva temporada de radio en La Ventana en la que tenía su ‘Cadena ESTAR’.
Ahora os voy a poner ‘Humillación al Ortega’ [los títulos los invento yo] una de las más características para mí (y sé que para algunos más), que va sobre el papa que inició las cruzadas, ya sabéis, Urbano II…y en la que está el inolvidable momento de “eso es algo que sabe todo el mundo, bueno todo el mundo no, seguro que el Ortega no lo sabe”. Altamente recomendable, le doy un 9.


share your files at box.net



Otra Sección del ortega, esta vez referente al relanzamiento de la campaña del número de información telefónica '11824' del que dicen que es muy fácil acordarse. El ortega nos enseña que no todo el mundo puede memorizar este, a priori, sencillo número.

share your files at box.net