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viernes, mayo 16, 2008

Ni fu ni fa

Enhorabuena a los meteorólogos y a los que se encargan de la seguridad ante las inclemencias del tiempo en Málaga. Llevamos unas dos semanas que las previsiones del tiempo es de lluvia, cielos nublados, precipitaciones intermitentes, nubosidad variable... y hemos estado un par de días hasta en alerta amarilla por lluvias. Pero nada, prácticamente han caído cuatro· gotas mal contadas [mal contadas porque las habrán contado los Manolos y para ellos habrán sido 40.000 gotas que gritaban o Laporta Vete ya, Raúl Selección o quizás han subtitulado las palabras de las gotas al caer y han visto que criticaban la gestión de algún presidente].

Aviso: Si habéis leído el comment que dejé en el blog del Neng de Parets, no hace falta que sigáis porque ya lo dije allí xD. El resto, leed!

La verdad es que creo que esto de la alerta amarilla es para prevenir a la lluvia y no a la gente. Es como las alertas terroristas, que se ponen para aumentar el nivel de seguridad y tratar de evitar que ocurra algo: en este caso llover. Pues lo han conseguido en Málaga, felicidades.

En fin, que luego se quejan los Florenci Rey de que la gente se meten con ellos porque no aciertan sus predicciones. Normal, si dejamos que los nietos de los José Antonio Maldonado o Paco Montesdeoca jueguen con el Meteosat...

Foto: Google y sus logos de efemérides. Tengo ya en mi colección unos 250 logos que conmemoran distintas fiestas y acontecimientos mundiales o nacionales, pero este del Láser es más que curioso. Qué esperar de Google cuando sus programadores se lo pasan también en centros de trabajo como los que aparecen en este reportaje. Normal que llenen sus programas de bromitas, coñas, guiños y curiosidades como la de difuminar la cara a un caballo para mantener su intimidad...

viernes, noviembre 10, 2006

Momentos inevitables

Llega un momento en la vida de toda familia en el que, principalmente, la madre, se levanta un día y dice algo así como: “Vamos a cambiar el cuarto de baño”. Es algo inevitable, sabes que algún día iba a pasar… y pasa. Desde el lunes 6 de noviembre, en mi casa estamos de obras. A veces creo que el metro de Málaga va a pasar también por aquí, pero parece confirmarse que no.
Por suerte paso el tiempo justo en casa para no tener que sufrir las obras. Por las mañanas voy a la universidad y por la tarde a mis amadas prácticas de empresa […]. Lo más que estoy en casa es de 14.00 a 15.00, tiempo en el que tengo que ducharme, comer y prepararme para coger el tren de las 15.05. Y durante ese ratito, mi tío, que es quien nos está haciendo las obras, se va a su casa a comer.

En estos cinco días de obras, al menos hemos conservado el váter, aunque el lavabo haya desaparecido en combate y tenga que usar el fregadero de la cocina, ahora rebautizado a cuarto de cocina. La bañera… pobre, estuvo un día entero tirada en la calle… en fin, menos mal que mi hermana vive 4 pisos más arriba, en el ático y podemos invadirla para usar la ducha. El resto de molestias se resumen en el polvo, todo por medio, y, bueno, los 400 kilos de arena, yeso y cemento que tuve que subir el martes del portal hasta mi casa en preciosos sacos de 25 kilos. No sé si será mucho o no, pero hacer eso recién levantado no sienta muy bien, aún me duran las agujetas.
Después de subir los sacos estaba tan sudando y, con mi bañera en la calle, estuve un buen rato bajo la lluvia [cómo ha llovido estos días] para refrescarme un rato, que estaba sudando. La verdad que estar en mangas cortas parado en mitad de la calle mojándote y ver pasar a la gente con sus paraguas es gracioso, sobre todo el ver sus caras. A saber lo que estarían pensando de mí.

Aunque no ha sido la única vez que me he mojado esta temporada, tras el verano. Todas las veces que ha llovido por aquí, que ha sido en el último mes, no han sido muy fuertes (salvo la de esta última semana), y solían venir acompañadas de viento. Yo para eso prefiero no sacar el paraguas y estar peleándome con el viento y mojarme igual. No me gustan mucho los paraguas (casi pierdo el ojo derecho de pequeño por culpa de una varilla de uno), les tengo algo así como respeto-miedo. Aunque si hay que usarlo, se usan, claro. Con cuidado y sin ir como van muchos, usándolo de escudo impidiéndoles ver por donde van y que hay delante de ellos, teniéndose que apartar uno cada dos por tres, seis. Igual o peor van algunos conduciendo con lluvia, que, con los cristales empañados, sobre todo los retrovisores, se encuentra de repente a su lado o detrás de uno con un coche con las luces de posición puestas: que no se te ve, pringao, que pongas las luces cortas, aunque no sean obligatorias en días de lluvia, pero ponlas para que se te vea al menos!

La verdad que me doy cuenta que voy por ahí a veces cuasi presumiendo de que no he abierto el paraguas este año y que no me importa mucho mojarme un poco; para el ratillo que tardo de ir de mi portal al coche, o a coger el tren, de la estación a casa o al trabajo… Hay que ver de lo que se presume a veces. El refrán decía… dime de lo que presumes y te diré de lo que careces: pues de bañera; carezco de bañera por el de momento.



martes, octubre 11, 2005

La lluvia nunca vuelve hacia arriba












Ya lo aviso hoy, 10 de octubre del 2005: para invierno, diciembre…. enero, vamos a escuchar en los telediarios y los espacios del Tiempo esa frasecita de…”las lluvias nos darán un respiro, por fin, este fin de semana (o los días que sean)”. Porque nos quejamos de todo. Que si no llueve porque no llueve, que si llueve porque me mojo.

Es verdad, nos gusta quejarnos. Es gratis, y todo lo gratis nos gusta (o casi todo). Primero es la sequía, que como no, es culpa de los mismos, de los campos de golf. Culpa tienen, pero que casualidad, todo el mundo sabe por la calle que los campos de golf se riegan con agua potable. Igual es un argumento fácil. Porque en años de no sequía hemos regado campos de golf, jardines, calles, retretes….retretes!, que los watercloses van con agua potable, eso sí que es un desperdicio. Enorme. Y que se hace?, Industria de objetos y otros inventos para reducir el agua de las cisternas... Negocio.

Y si llueve es un incordio, incomodo, molesto, que me mojo. Por cierto, hago un paréntesis (control más 8) desde aquí para decir algo que siempre he querido decir. Recordáis esos emails o programas de radio o donde sea que se hacen listas de preguntas supuestamente tontas? Esa pregunta de “por qué encojemos los hombros cuando llueve?” Coñe, porque que te caiga agua fría en el cuello no es nada saludable. No tiene más misterio ni más gracia. Hecho este paréntesis, lo cierro (control más 9).

Estaba con que si llueve. El tráfico sufre cuando llueve, los coches se vuelven locos. Como me decía un colega hoy, la gente conduce peor cuando llueve. Es verdad, no hay un ceda al paso que exista, no de peatones, sino para otros coches. Todos queremos pasar, que el de atrás le deje paso al pobre de la derecha. Y mira que hay coches, no se de donde salen. Los aparcamientos de la universidad están casi siempre a tope y son grandes, lo digo yo (de momento, porque ya empezarán las obras del metro. El metro no es un tema, es El Tema). Ya nadie coge el autobús si llueve, porque vaya que te mojes en la parada. Todos sabemos que no se moja uno yendo hasta el coche, abriendo las puertas, montándose, saliendo del coche, cerrándolo y yendo hacia tengamos que ir…

Pero si hay algo que a mí realmente me da coraje es que llueva poco. Una mierdecilla de lluvia. 4 gotas, 2 según la policía local. Pa eso que no llueva, pa joder no, hombre. Si llueve que llueva bien, que se inunde todo causando daños los menos graves posibles (con cortes críticos de tráfico me vale). Lo que sí suele haber muy a menudo es rayos y truenos. Hoy ha habido. Ahh y ese “que llueva que hace mucha falta”. Falta hará en los pantanos, pero en mi barriada, no; donde tengo el coche, no; donde tengo que ir a “estudiar”, no. Es que…. nos gusta quejarnos.

Sabíais que Málaga es la provincia de España donde más agua cae a lo largo del año*? Sí, creo. Llueve más, pero no más días, ahí está el truco. Aunque tenemos poca memoria. Es como las olas de calor: cada verano “ni los más viejos del lugar se acuerdan de un calor así” [mmm puede ser cosa del Alzheimer, de veras]. Aquí cada vez que llueve se recuerdan las inundaciones del 89. Nos da por ahí. “Uis mira, cae agua de esa ropa tendida, te acuerdas de las inundaciones del 89?”. Yo tenía 4 añitos. Y lo recuerdo desde casa, porque no iba a la guardería o preescolar. Me libré de eso por mi capacidad negociadora. Pero es un “cuento” para otro día y momento.

Ahora en serio: si esto de la sequía dicen que va a ser cada año peor, debemos empezar a cambiar radicalmente nuestra cultura de consumo de agua, sino, lloverá este otoño-invierno y lo olvidaremos todo. Yo de momento me voy a tomar una Cocacola. Que eso sí que es un placer.

Que largo…..más de una hoja de Word. Lo siento.


NPB:
*Málaga es también la segunda provincia con más montañas y montes de España, después de la primera provincia en montes y montañas de España.