lunes, marzo 05, 2007

Qué fin de semana más largo...

“Qué fin de semana más largo…”, precedido de un suspiro o un “buf”, ha sido sin duda la frase de la semana, del fin de semana, mejor dicho. Evidentemente ha sido en todo de cachondeo. Ha sido una prueba de fuego: aguantar nuestras tonterías: más de 270 kilómetros de viaje en coche juntos; más de 60 horas en una casa situada en un pueblo pequeño de la Sierra Sur de Cazorla, Jaén; sin cobertura en los móviles, ni siquiera para emergencias; varias horas de desplazamiento, también en coche, para ver los espléndidos paisajes del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, con sus gamos, ciervos, buitres leonados y muflones; desplazamientos más cortos para ver, para disfrutar, de la impresionante Cueva del Agua, y de lo poco que se podía ver del Santuario de Tíscar.

Paisajes fabulosos: verde, monte, monte, monte, verde y más montes verdes. Un tiempo caluroso cuando daba el sol y refrescante al ocultarse. Unas vistas privilegiadas que nos permitieron ver la salida de la Luna cada media tarde a nuestra izquierda, con todo el cielo para ella una vez había ‘superado’ los riscos de las montañas, además de las estrellas, ésas que no se ven desde la ciudad. Tan bien situados estábamos en ese sentido, que vimos el eclipse de Luna del sábado como nunca antes había visto uno: una Luna rojiza, nosotros no la podíamos ver con gran definición, pero era un rojo como el que tienen las ascuas del cabrón de la barbacoa donde hicimos la cena para esa noche; un rojo incandescente en los bordes ‘ocultos’ de la Luna, como un anillo calentado al fuego.

Pero lo mejor, y es el segundo post reciente donde lo digo, fuimos nosotros. No hubo grandes anécdotas, aunque sí muchos momentos que darán mucho juego durante mucho tiempo. Nos inflamos de hacer fotos, vídeos y contar nuestros “hostias, te imaginas que…” para inventar un momento o toda una conversación ficticia, absurda, genial y divertida para cualquier cosa que se nos ocurra, como siempre que salimos todos, aunque no estuviéramos todos.


Éste va a ser el post del viaje a Cazorla. Podría extenderme y contarlo casi todo, pero me quedo con la sensación de buen rollo, el haberlo pasado muy bien, haber visto unos lugares muy bonitos que no conocía, y sobre todo, el haber estado con los amigos tanto tiempo y tan bien, y no haber sido víctima de algún ataque del chupacabras.




Gracias a todos ellos y
Be-Lerda, my friend

1 comentario:

Anónimo dijo...

Fran que soy yo el chupacabras,te aviso que se te ha debido roper el movil porque te he estado llamando y no me lo coges,y el caso es que hay señal que raro,ademas no respondes a mis mensajes.Mi vecino el Sacamantecas me ha dixo que estas tratando de evitarme pero yo se que eso no es verdad,en fin llamame tenemos que hablar.
Posdata:
Te dejastes los calzocillos en mi casa.